¿Cuál es tu tarta de queso favorita?
Si eres fan de las tartas de queso, estás de enhorabuena porque están muy de moda. En Internet hay toda una competición para poner la receta más original, la más sabrosa o la que está de moda en cualquier restaurante. Todas triunfan porque todas tienen fans que las defienden a muerte. Y lo mejor de todo es que no tienes que elegir, porque puedes probar una diferente de cada vez que la elabores.
Una de las claves del éxito de las tartas de queso es que la elaboración es muy sencilla, sobre todo de las tartas frescas frías que no necesitan siquiera horno. Hasta los niños pueden colaborar en su elaboración, lo que les hace muchísima ilusión al sentirse parte importante del proyecto, sobre todo si hay invitados que van a alabar sus dotes de pequeños cocineros.
Pero ¿cuáles son las claves para triunfar con la tarta de queso? La primera de ellas es elegir el mejor queso crema. Hay cosas que pueden depender de gustos, como el mezclar quesos suaves con alguna variedad de sabor más intenso para darle un toque especial. Pero otras son absolutamente irrenunciables: elegir productos de buena calidad. Un queso en crema barato no va a saber a queso, va a tener muy poco sabor y ningún matiz, mientras que uno de calidad va a tener un gusto que sí que llena la boca, incluso en sus variedades más suaves. Por eso, la tarta va a gustar mucho más.
Otro truco está en utilizar ingredientes con los que hayas trabajado antes. Si quieres utilizar gelatina en tu tarta, usa láminas si es lo que has utilizado toda la vida, porque te resultará muy fácil calcular. A veces, en las recetas las cantidades dependen un poco del gusto de la persona, si quieren una tarta más firme o no. Incluso del tipo de queso que se usa. Cuando se tiene práctica utilizando este ingrediente, es más fácil saber adaptar la cantidad al tipo de tarta que se está realizando. Otros usan la gelatina en polvo o el agar agar. Pero son más complicados de usar cuando no hay costumbre de hacerlo.
Por último, haz la tarta de un día para otro. Así, se asentará y tendrá su mejor aspecto y sabor cuando la pongas en la mesa. Estas tartas frías necesitan de un poco de tiempo para asentar y la noche en la nevera siempre es una excelente idea.