¿Cómo moverse por Madrid sin morir en el intento?
Moverse por Madrid puede ser una locura si no estás acostumbrado. Por eso, lo más sensato es dejar el coche en uno de los numerosos parkings Madrid y optar por el transporte público. Te contamos qué opciones tienes y los pros y los contras de cada una de ellas.
El metro: es la opción más sencilla para quienes no conocen la ciudad. Solo tienes que hacerte con un mapa de las rutas de metro, incluso con una App si prefieres el método digital, y trazar tu ruta. Lo mejor del metro es que si te equivocas y te pasas de estación, puedes rectificar. Es una manera de viajar bastante rápida y, salvo las horas punta, relativamente cómoda. No es caro y te permite llegar a prácticamente todos los puntos de la ciudad que pueden ser de interés. Solo tienes que tener en cuenta que si sales de la estación, tendrás que volver a pagar para entrar.
Entre sus puntos negativos está que no vas a ver nada viajando en metro porque todo el rato va bajo tierra, al menos en las zonas más céntricas. Por lo tanto, no vas a disfrutar de nada de lo que hay sobre tu cabeza.
El autobús: también tienes aplicaciones para conocer las líneas de autobús y las paradas, pero en este caso puede ser un poco más complicado moverse si no estás acostumbrado, ya que no vas a tener todas las paradas señalizadas tan claramente como en el metro. Por supuesto, siempre queda la opción de preguntar a cuántas paradas está tu destino e ir contándolas.
A cambio, podrás disfrutar de las vistas de la ciudad durante todo tu paseo y los desplazamientos son económicos.
El bus turístico: la mejor de las opciones para hacer un recorrido por la ciudad y poder ver todos los lugares de interés. Puedes pagar un abono para un día y subir y bajar del autobús tantas veces como quieras. Normalmente, podrás hacer un viaje para tener una panorámica de la ciudad y luego ir bajando en los puntos que te interesan.
El punto en contra es que resulta bastante más caro que las otras dos opciones y que a veces hay mucha gente subiendo y bajando y te toca esperar al siguiente para poder acomodarte y en un lugar en el que vaya a ver bien el panorama.